miércoles, 27 de febrero de 2013

El juego de la muerte


Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona, simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en los oídos de los sujetos (participantes), la autoridad subyugaba con mayor frecuencia. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio.
Stanley Milgram. The Perils of Obedience (Los peligros de la obediencia. 1974)
Este documental realizado por el canal plus francés está basado en el experimento de Milgram. En el se desmigan algunos de los subterfugios y peligros que subyacen detrás de lo que creemos es nuestra imagen y hasta dónde somos capaces de llegar en el caso de que esta se vea "amenazada". No se trata de obediencia, no se trata de que seamos malos, se trata de nuestro extremado apego a nuestra imagen, a nuestras creencias y a nuestro entrenamiento social.

El primer examinador es el cruel juez que hemos permitido se instalase en nuestro interior, con sus continuas descargas de sensaciones agradables y desagradables cuando la respuesta es la correcta o incorrecta, según los dictados de nuestra imagen. Nadie quiere parecer tonto, pero a muy poc@s le importa serlo realmente.

Somos parte del juego ¿Cuál es nuestro papel? No se trata de cómo nos comportamos. Se trata de lo que vivimos hacia dentro. No hay respuesta incorrecta, sólo toneladas de expectativas.

miércoles, 23 de enero de 2013

Donde el pollo pía


“Dónde el pollo pía, cerca huele a ..."

Un problema de esf-interes hace que un tufillo rancio impregne la estructura social desde hace largo tiempo. Es como cuando entre un grupo de personas, una se suelta un aire y aún sabiendo que hallar la fuente no impide el olor, alguien pregunta ¿Quién fue? No pretende con esto decir que el resto no tengamos ventosidades pero…
Desde hace tiempo, el perfume no es muy grato entre los seres humanos. Interesante, la respuesta de un conocido lama tibetano (Tai Situ), cuando una persona le hizo la pregunta de qué pensaba que las cosas estuvieran tan mal ahora, a lo que respondió: "no me parece que las cosas ahora estén peor, el sansara siempre estuvo muy mal."
Tan metido en tu mundo, te puedes hacer tanto a la atmósfera pestilente que llegas a no saber de qué se habla cuando alguien dice que huele mal, y a exclamar asombrad@ “Es lo normal”. Si vemos que algo  nos toca o se nos acerca, exclamamos: "Que mal anda todo"...
Pero si la “cosa” te huele mal y quieres saber quiénes defecan sobre qué y quién, hay un terreno resbaladizo en el que se puede indagar, que en internet se le engloba como la "cons-piración"*. ¿De qué va esto?  De escuchar, ver y leer medios independientes (académicos y no académicos) y de aprender a rastrear huellas indelebles en los diferentes medios de información, que permitan crear relaciones plausibles entre el olor y su fuente.
¿Qué valor tiene esto? Si usamos la idea de conspirar, como la acción de planear unos resultados, de manera que los medios y/o los resultados permanezcan ocultos, es fácil ver que todos de una u otra forma jugamos a este juego desde niños. Que básicamente, es una forma bastante común de relacionarnos. Acciones tan simples como regalar flores, elegir un traje o una corbata, una comida, dar un beso, dirigir una mirada ¿Cuántos de estos gestos no son sólo lo que parece?
Acercarnos a este punto en el “que nada es lo que aparenta”, nos da un toque extra de atención, de alerta, un enfoque algo diferente de la realidad. No se trata de caer en la suspicacia gratuita, la desconfianza, la indiferencia o la paranoia. Aunque nada es lo que aparenta, no significa que todo sea una cons-piración potencialmente dañina.
Paradojicamente, acercarse a esos mimbres cons-pirativos puede ser un buen sitio para empezar a conocerse a uno mismo ¿De dónde viene mi comida, mi vestido, los materiales de las casas, mis medicinas? ¿Cuál es la función de la educación, de la política y de la religión que he recibido? ¿De dónde vienen nuestros educadores, políticos y sacerdotes? ¿Para quién trabajan? ¿De dónde viene el dinero? ¿Cuál es su función? Etc, etc. Debido a que mucha de esta información no está visible (No suele venir  Don X a decirte: “Muchach@ la pasta la tengo yo y el marrón es cosa mía). Muchas respuestas quedan sin coherencia si uno no se mancha las suelas en el barro de la cons-piración.
Además, esas y otras muchas preguntas similares nos informan en gran medida del molde en el que encaja nuestro modo de vida, nuestra forma de pensar y de sentir y desde cuáles creencias operamos. Por ello, este puede ser un buen inicio en el auto-conocimiento, ya que este tipo de preguntas, nos llevan a ver nuestro propio condicimiento y nuestra implicación en este juego.
Hay personas que no quieren ver más que sombras y secretos... Siempre hay el riesgo de limitar la visión y creer que todas son películas: "de buenos muy buenos y de malos  muy malos",  "de víctimas y victimarios" o "de inocentes y culpables". Pero en muchas ocasiones no es el caso ¿Cómo usamos la información que recibimos? Si tomamos el recurrente paradigma de la realidad como una cebolla. Cada cual puede seguir “pelándola y pelándola” (Si quiere, claro está). Quitando las apariencias hasta llegar a ver el papel al que está jugando en el teatro de la vida. ¿Hasta qué punto? Uno mismo...

*Uso el término conspiración, aunque ha sido y es desnostado por "griegos y troyanos", debido a que me parece el más preciso y abarcante 

sábado, 14 de julio de 2012

LA LLAMADA


The Calling - por Max Igan from ellosViven on Vimeo.

Pélicula de Max Igan que junta tres realizaciones en una, para condensar y articular una serie de informaciones que permiten tomar conciencia de cómo hemos llegado a la situación en la que nos encontramos: seres humanos, la sociedad y el planeta. ¡EN CRISIS!
¿Cuales son las barreras interiores que hacen que esta realidad sea posible? La máxima de este blog es que creer o no creer son las dos caras de una misma moneda, identificación. Te estás identificando con lo que tu quieres identificarte? Cuál es tu relación entre los Cuatro Qués???? Qué piensas, Qué sientes, Qué dices que vas a hacer y Qué haces?.
Es posible cuestionar parte de la información de esta película cómo hechos no comprobados, pero hacer esto es como no hacer nada, ya que simplemente dejaría intacto tu sentido de cómo es la realidad. También se puede decir que está incompleta y que hay otro factores. Todo esto no lo dudo. Lo que espero sirva la inclusión de este video en el blog es para "ver" la manera en que la realidad es creada para el modelo social y asimilada por las personas y como las personas asimilamos esta realidad y mantenemos el modelo social.
También es posible que la cantidad de información y las relaciones que esta establece saturen al espectador. ¡Calma! En el film se advierte de que no se trata de generar miedo ni preocupación, sino llamar a la conciencia y al cambio.
Esta enorme bola sólo puede seguir creciendo si el sentido interior de realidad coincide con lo que el modelo social quiere. Si tenemos miedo, hay que observar la estrúctura de los pensamientos que dirigen el miedo, por que el miedo es lo que está sucediendo en nuestro sentido interior de realidad, no desviar la atención del miedo u obsesionarse, ya que esa es tu realidad, la que tu has creado. Si tienes ira, dudas, frustración, etc eso es lo que realmente está pasando, debido a que hay una estructura interna que los está ordenando. Si quieres que el resultado de la crisis sea un profundo y sano cambio interior no dejes que tu realidad interior siga siendo dictada por la internalización que en su día hiciste de modelo social y que de no mediar tu presencia y tu cambio, siguen estando.
Gracias a los autores del video, a los traductores y a todos lo que hacen posible que esta película este en un sistema abierto de visionado.

martes, 15 de mayo de 2012

¿Crisis?



Se dice despectivamente que el ser humano se comporta peor que un animal. Un animal mata por hambre, por miedo, por ira, por celos, por proteger a su familia y/o territorio, etc. Esos instintos, también forman parte de nosotros. Pero un animal jamás conspirará para matar, para robar, ni aniquilará todo lo que hay en su territorio, o explotará a otro animal.
Un ejemplo cotidiano de instintos animales son los de las gatas que comparten la casa conmigo: pueden robarme,  pueden adularme para que les dé más comida, matan ratones, pájaros y otros animales, pueden orinar y defecar en sitios no adecuados que jamás van a limpiar, luchan contra otros felinos que pasan "por su territorio", pero no conspiran. No tejen un plan, ni tienen una estrategia de conquista.
Con esto quiero decir que no son los desnostados instintos animales los que pudren al ser humano, sino la mente ávida que los dirige. Por eso es tan importante saber ¿Qué quieres realmente?, para saber a dónde estás dirigiendo tus deseos, y por tanto a tus poderosos instintos.
Si sábes lo que quieres, inmediatamente sabrás ¿Quién eres?
Mi cuerpo es el de un animal, quiere comida, refugio, calor y buena compañia y por extensión quiere que su habitat este limpio, sano, virginal, con los predadores bien acotados. Mi mente está dirigida hacia al misterio del que formo parte y mi corazón gusta de paz y alegría.
Que quede claro tenemos instintos de animal no de bestia. Se dice que la democracia se inicio en Atenas, pero se obvia decir que 60 o 70 % eran esclavos. Un esclavo es un animal convertido en bestia. Una bestia es un animal torturado ya sea por dolor o por miedo, inválidado de su capacidad de ser por un plato de comida y un techo que recibe o por auto-engaño, preso de sí mismo, de estructuras y paradigmas huecos que no se atreve a soltar. Desde lo tan crudamente básico, saber qué quieres es saber cuerpo de qué tienes: de animal o de bestia..

jueves, 1 de diciembre de 2011

PREGUNTAS VITALES III (Ultimo artículo de la serie)

Proviene de la entrada anterior
El modelo social está intimamente entretejido con los hilos que mueven al sistema político y económico. La función ideal de la política y la economía (a cualquier escala) es la de administrar el estado de orden necesario para que las vidas de todos los individuos de un grupo o sociedad se desarrollen de la forma más plena y armónica posible. El modelo social anula esta función, convirtiendo al sistema político y económico en guardián y garante de unas elites y de la miseria que las sostiene.
El modelo social es adaptable, mutable, se nutre de las experiencias de seguidores y detractores, no es la rueda, es el eje donde esta gira, no está en los platillos de la balanza, sino en el fulcro donde esta se apoya. Esto pasa completamente desapercibido debido a la identificación que hacemos con los roles que ocupamos (trabajo, familia, filiación política, nacionalidad, etc.), que no son más que conjuntos estructurados de creencias a los que damos sentido de “yo soy” y garantizan con ello nuestra adscripción a uno de los bandos o lados, impidiéndonos ver el juego total.
Aunque algunos modelos sociales parecen ser útiles a nivel económico y  político, ya que en épocas de bonanza (burbuja) trasladan cierto grado de “prosperidad” y “orden” a una sociedad determinada (generalmente a un parte de ella), lo hacen transfiriendo el caos que producen a otras sociedades (diferencias norte-sur, oeste-este, centro-periferia, etc.), a capas de la sociedad menos “afortunadas”, hacia el futuro (crisis sistémicas), o hacia la sobreexplotación y  la extinción de los recursos del planeta (crecimiento infinito).
En estos momentos la implementación del modelo implica que las palabras muten su significado y pierdan su valor y su fuerza. La explotación se llama competitividad, el hambre: crisis alimentaria, los crímenes de guerra: daños colaterales, el despido masivo: flexibilidad laboral y  la ludopatía: sistema financiero. La “ley” de la oferta y la demanda es el símbolo de la libertad. Y con esta elasticidad del lenguaje ¿qué hace? Lo mismo de siempre pero con la apariencia de que ahora hay más opciones…  
Y como es habitual dentro del modelo social, las opciones se convierten en separación a través de las creencias y del sentido de identidad. No hay nada mejor para mantener la apariencia de libertad y sostener la identificación de los seguidores o creyentes, que tener diferentes ligas, campeonatos, países, bandos, camisetas, calidades, tamaños, formas, enemigos, antagonistas y opositores.
El modelo social occidental actual se asemeja cada vez más al “juego de adivinar dónde está la bolita”. Juego que consiste en esconder una bolita debajo de tres tapones o de tres cáscaras de nuez que un “señor” hace girar hábilmente frente a nuestros ojos. Uno apuesta a adivinar dónde queda la bolita cuando el movimiento de las cáscaras es detenido. Normalmente hay uno o dos compinches que incentivan al incauto a apostar su dinero, aparentando ganar de forma escandalosa o perder de forma torpe.
Considerando este juego un modelo comparativo serio. Si la posibilidad de adivinar bajo qué cáscara está la bolita representase lograr responder a mis preguntas vitales, el juego me permitiría en teoría en cada tirada, un 33,3 por ciento de probabilidades de hacerlo. El supuesto “nuevo” modelo es una versión del anterior, pero en vez de usar tres cáscaras agregan más (y/o ponen más trileros y/o más compinches). ¿Sólo una bolita y más opciones? ¿O mas trileros?, ¿O más compinches? Hace que mis posibilidades de lograr entender y vivir mis preguntas vitales disminuyan a medida que las supuestas opciones aumentan.
Aunque cada vez más parece que las elites lo quieren devorar todo, supongo que habrán decidido un viraje de "dictablanda" a “dictadura”, implementando con el tiempo  una reducción drástica de las aparentes opciones de su juego, hasta las dos básicas: conmigo o en mi contra. Nada viene mejor que una crisis para recortar y recortar. Aunque el recorte de salarios, de empleos y de dinero sea importante, no es eso lo que el modelo realmente busca. Es más importante recortar la alegría, la confianza, la libertad, el respeto, y la prosperidad para que el miedo se adueñe de las personas. Y las personas con miedo ¿Qué quieren? Orden. Y el orden ¿Quién lo otorga? El modelo social (después de haber creado la confusión).
Los modelos sociales dejan realmente dos opciones: o bien das por válidas sus respuestas a tus preguntas vitales: que tu vida sólo sirve y se entiende en relación al juego (creencias), ya que el modelo social sólo puede ofrecer respuestas que sirvan a su propia sobrevivencia o aceptas que no hay ninguna probabilidad de hallar respuestas dentro del mapa cognitivo establecido para sostener el modelo social.
Una persona es un individuo temeroso que no se reconoce como tal, que necesita por definición creerse (creer/ser) otra cosa. Una sociedad es una masa organizada a través de un modelo social.
Pasar de persona a individuo es un proceso trascendente de soltar el agarre a la necesidad de creer y de vivir amparado en la mecanicidad de elecciones fijas, reacciones, e identificaciones (personalidad), que son en última instancia las que crean, alimentan y mantienen el modelo social desde su base.  Pasar de sociedad a grupo de individuos es un proceso que sólo puede estar asentado en valores, sobre todo respeto, cooperación y compromiso con lo que cada uno siente.
No tengo la menor idea de lo que puede durar este proceso en mi vida o en la de otro ser humano que un día se creyó persona. Pero cuando en mi vida me encuentro con conflictos o con algo que parece no tener sentido, puedo estar casi seguro que no estoy frente a un “sin sentido”, sino frente a una creencia, que es la forma de encubrirle a la conciencia mi propia ignorancia, “nuevamente con esa extraña compulsión a buscar fuera (modelo) lo que sólo se puede encontrar dentro (conciencia)”.

lunes, 22 de agosto de 2011

PREGUNTAS VITALES II (Serie de tres artículos)


Proviene de la entrada anterior
De la separación provienen las opciones y las elecciones. Esto es fundamental para que la vida se desarrolle. Pero con la incorporación de la creencia (fijación de una idea), se inicia el proceso que fija la elección. Cuando se fija una elección se fija una respuesta que se vuelve una reacción. Estas ideas, elecciones, respuestas y reacciones fijas forman lo que generalmente llamamos personalidad. La personalidad en una identidad o modelo que elige y rechaza una serie de opciones de forma más o menos inconsciente y fija. Y como consecuencia del proceso de “personificación”, construimos una identidad (un sentido de yo) y la fijamos. Nuestra personalidad nos “responde” a ¿Quién soy yo? y el modelo social nos brinda un sentido de la realidad.
Los modelos sociales se diseñan, se dirigen y se implementan “por y para personas”, no para individuos, cuya singularidad parte de la conciencia y no de la creencia. Por tanto: “¿Tenemos una personalidad o la personalidad nos tiene a nosotros?”
¿Qué le pasa a una persona cuando en una situación concurre algún tipo de presión o exceso (miedo o deseo, por ejemplo)?  Que su cuerpo desencadena una catarata de reacciones que inhiben la conciencia, contraen la musculatura y el sistema nervioso,  se reduce la capacidad de percibir, por tanto de elegir, y se despiertan una serie de impulsos considerados habitualmente como negativos.
Para sustentar el modelo social, la mayor cantidad de energía tiene que  dirigirse hacia la creencia. Para ello, los “impulsos” negativos (el miedo, el odio, el deseo, la preocupación, la angustia, la frustración, la ira, el orgullo,  la lujuria, la agresividad, la codicia, etc.), se desvinculan de la conciencia y por consiguiente pierden su lado creativo.
. Se perciben como que es algo externo lo que nos tienta, nos enfada o nos atemoriza.
. Se reprimen para que luego estallen o nos enfermen.
. Se degrada tanto la percepción, que el individuo sufre una nueva “reducción” perceptiva, volviéndose un “animal”, que cuando la situación personal o social es llevada a extremos críticos de amenaza, involución y deterioro, sus “impulsos” negativos se desatan, sin el control ejercido por la “personalidad-modelo social”, y sin la fuerza que el corazón y la conciencia individual aportan, derivando en explotación, guerra, crimen, esclavitud, prostitución, genocidio, limpieza étnica, ideológica, racial, etc.
. O se subliman de tal manera que el animal y la persona se funden en un  juego sicópata que puede permitir todo tipo de atrocidad sin que se pierdan “los refinamientos” sociales.
El modelo social más extendido en la historia de la humanidad es el diseñado para que los seres humanos se controlen entre sí, hasta el punto de no dudar, si llega el momento, en destruirse mutuamente para defender o imponer unas creencias, y como consecuencia establecer la cruel, sanguinaria e innecesaria opulencia y el dominio de unos pocos.
De esa manera, en nuestro asimilado sentido de orden (creencia) es donde subyace la precariedad del orden establecido (modelo social). Este desorden autogenerado y endémico, cambia lo natural por lo normal, llama diversión a la evasión, educación al control de las creencias, y cultura a todo lo que se hace para mantener el modelo social. Persigue que estemos siempre en un estado  no consciente y de desconexión, atemorizados, contraídos, tensos, tullidos en nuestra creatividad, interesados sólo por nuestras precarias emociones, reacciones y preocupaciones, necesitados  de ser la autoridad y la ley y/o depender de esta, para organizar nuestras vidas y las de los demás, siempre atados a la necesidad de creer y así mantenernos identificados con algún bando, color, imagen, idea, estructura social y/o persona para que produzcamos el punto de choque, resistencia, fricción, desencuentro y antagonismo que le permite al modelo tomar más energía.
Y frente al desorden que el “orden” provoca, el modelo social responde de una manera unívoca: más separación, más represión, más miedo, más circo y más control. Y con esto ¿Qué quiere conseguir? MÁS DESORDEN… Y a esto ¿Cómo le llama? ORDEN…
Una respuesta histórica que ha desplegado en una vorágine de miles de años de conflictos, miles de millones de vidas rotas, asesinadas, esclavizadas, prostituidas, violadas, consumidas por el fanatismo, la explotación, el sometimiento, la codicia, el deseo, la miseria, el hambre, la ignorancia y el odio, y que ha dejado amplias zonas del planeta devastadas, sobre explotadas y contaminadas.
El modelo social quiere que intenten instrumentalizarlo, poseerlo, manipularlo, negarlo, innovarlo, dominarlo y cambiarlo, no le importa si es con ideales, leyes, normas, buenas intenciones, trabajo, utopías, obras de caridad, sueños, fama, quejas, disturbios, trampas, comisiones, corruptelas, culpas, caos, sed de poder o violencia, porque realmente no le importa las formas perceptivas que se usen para alimentarlo, sólo quiere tomar la mayor cantidad de energía posible de cada persona. El mayor (auto) engaño del modelo social es no ver, no querer ver o no poder ver las relaciones del individuo “convertido” perceptivamente en persona, en animal o en refinada “personanimal” y las creencias y percepciones que construyen al modelo social.
Continuará en la siguiente entrada. ¡Gracias!

lunes, 1 de agosto de 2011

PREGUNTAS VITALES I (Serie de tres artículos)


Desde antaño las profundas preguntas vitales individuales (¿Quién soy? ¿Que siento? ¿Qué quiero? ¿Qué significa para mí el estar vivo?) han quedado muchas veces sin respuesta, eclipsadas o abortadas por la dedicación exclusiva a los mal llamados determinismos (condicionantes con grado de ley) biológicos y de sobrevivencia, dirigidos básicamente al “deber” de trabajar y reproducirse.  Durante siglos, la opción de que uno mismo puede responderse estas preguntas y vivir de acuerdo con las propias respuestas, ha sido casi inconcebible, censurada y en muchos casos castigada por las autoridades del modelo social.
Los modelos sociales son el conjunto de paradigmas (creencias) y estructuras sociales, que condicionan y manipulan el mapa de la realidad individual, convirtiendo informaciones y respuestas puntuales en creencias, con el fin que  los individuos entreguen la mayor cantidad de energía posible al sostenimiento, ampliación y difusión de un modelo.
Con mapa de la realidad personal me refiero a la forma que tiene el cerebro, el sistema nervioso y los sistemas corporales, de decodificar, interpretar y emitir información sobre todos los temas y todas las áreas del desarrollo humano, implicando con esto, el lenguaje, los conceptos, los valores, todas las preguntas, todas las respuestas, todos los intercambios, todo lo que se considera posible, y por contraste todo lo que se considera imposible. (Espero que no falte nada en la definición…).
El desarrollo de la vida en términos prácticos requiere modelos. Todo pensamiento es un modelo de la realidad, las palabras, las sensaciones, las imágenes mentales son modelos de la realidad. El lenguaje necesita de definiciones (modelos) más o menos estandarizadas para ser útil en la comunicación. Así el aprendizaje y el arte son en parte una exploración de modelos de la realidad. La tecnología es el desarrollo de modelos que realizan ciertas funciones prácticas.
 La creencia es la fijación de una idea que despliega una lógica que le es propia (modelo). Una creencia es lo opuesto al conocimiento, niega la conciencia, y se vuelve una prisión para la mente. Actúa sustituyendo el poder personal de crear por el “antipoder” de creer. Las creencias hacen que el individuo deje de operar como un flujo de conciencia y creatividad y deje de tener su atención puesta en sus sensaciones y en sus necesidades
La conciencia es el espacio donde se desarrolla la percepción. La percepción incluye la información de nuestros cinco sentidos, y una amplísima gama de sensaciones e imágenes, que  van  desde los sentimientos, emociones, intuiciones, imaginación, estados oníricos, etc. a la no sensación: vacío, silencio, quietud, paz, etc.
Hablando exclusivamente en términos de conciencia y creatividad, da igual las personas, las creencias y los fines con que se intente diseñar el modelo social o su forma de establecimiento.
Todo modelo produce una separación ya que tiene la función de estructurar la realidad para poder realizar funciones prácticas. Los modelos sociales se basan en manipular estas estructuras para fines propios. A grandes rasgos los modelos sociales se basan en recompensar la aceptación de una o varias creencias o castigar su negación o insumisión. Curiosamente es la forma más extendida en el amaestramiento de animales.
Al ponerse a favor o en contra, la mente y el corazón se separan de la conciencia. En vez de relacionarnos con lo que percibimos, donde no hay modelos y después con lo que interpretamos (modelos), lo hacemos solamente con una interpretación fija. Cuando el modelo social se apoya o se combate es que está totalmente implantado, ya que la percepción usa al modelo como referencia para responder a su sentido de realidad. El modelo se vuelve el pivote de la percepción. Cuando el modelo social ya no se discute siquiera, es que nuestro cerebro no lo diferencia de los modelos prácticos (lenguaje, tecnología, aprendizaje, arte, etc.)
A la no existencia de modelos prefabricados se le podría llamar “el misterioso desarrollo de la vida”. Esta es una característica que se puede observar en la naturaleza, donde las diferentes piezas generan al “azar”,  patrones que las necesidades del clima y suelo (experiencia y conocimiento) convierten en ecosistemas (orden). La conciencia se expande cuando se nutre la singularidad y el individuo puede así desarrollarse (aprendizaje, arte, etc.).
El diseño de los modelos sociales es muy similar al diseño de los sistemas mecánicos (parten de una serie de ideas y funciones). Primero el plano (modelo) y después la elaboración de las piezas (creencias). Cuando en un área del conocimiento, una idea se fija y esa idea está a su vez relacionada con algún tipo estructura social (grupo, institución, sociedad, cultura, moda, etc.), en esa área, el ser humano deja de verse y tratarse a sí mismo como individuo y pasa a pensar, a relacionarse y a comportarse en términos de las necesidades, normas y jerarquías del modelo social.

Continuará en la siguiente entrada. ¡Gracias!